Teorías erróneas

Comemos mal, por la cabeza y no por la boca

Deberíamos comer lo que nuestro cuerpo nos pide en cada momento; así comen los animales y los bebés. Ellos no saben nada sobre vitaminas o minerales. Por desgracia, la mayoría de la gente ya ha perdido esa innata capacidad para distinguir los alimentos y los sabores que su cuerpo necesita. Y en consecuencia, come lo que piensa o lo que ha leído, que es bueno para ellos. Por ejemplo, cuántos hombres toman zumo de naranja por la mañana pensando que es bueno para su salud (se cree que ayuda en caso de resfriado, gripe, previene cáncer etc.) aunque en realidad no lo es y además, no les gusta.

El zumo de naranja o cualquier otro alimento de sabor ácido es ventajoso para la mujer, especialmente por la mañana. Pero para el hombre puede ser perjudicial. La razón es que el hombre y la mujer deberían comer alimentos distintos.

Café/chocolate

Se dice que el café y chocolate son malos. El café tiene reputación de debilitar al corazón por su contenido en cafeína. Curiosamente, algunos medicamentos reforzantes recetados para problemas coronarios tienen como base la cafeína. Algo no encaja aquí. En realidad, el café y el chocolate debido a su sabor amargo son ventajosos para el corazón débil. Por esta razón, los dos alimentos son beneficiosos para las mujeres (el corazón es su órgano débil y como el sabor amargo es el "combustible" del corazón, lo necesita en mayores cantidades para funcionar y fortalecerse), y además a las mujeres les encanta. Por el contrario, en los hombres, los alimentos de sabor amargo pueden provocar el desequilibrio de su cuerpo.

¿Y qué hay de cierto en que el chocolate empeora el acné? A los jóvenes que sufren el acné siempre se recomienda que no consuman chocolate. Sin embargo, la verdad es que el acné aparece en las personas con el corazón débil.

Cuando somos jóvenes utilizamos mucho el corazón para enamorarnos, tener una intensa vida sentimental, vivir aventuras, bailar, hacer deporte, tener sensaciones de expansión etc. por lo tanto, en esta época este órgano se debilita y en la cara pueden aparecer granos. Y como hemos, dicho el corazón debilitado estará favorecido por la ingesta de alimentos de sabor amargo.

Sal

Se dice que provoca tensión alta, colesterol, retención de líquidos, envejecimiento..., pero no es cierto. Si una persona no come alimentos de sabor salado, tarde o temprano, puede tener los citados problemas, incluso se le va a debilitar y caer el pelo, en la cara aparecerá el color oscuro con manchas, el cuerpo se hinchará más, subirá el colesterol y azúcar, y estará más propensa a cualquier tipo de infección.

En los últimos años, gracias a los médicos japoneses se habla favorablemente sobre algas marinas: ayudan a adelgazar, deshincharse, en caso de estreñimiento, bajan la tensión, el azúcar y el colesterol, fortalecen al pelo etc. ¿Y a qué se deberá todo esto? Por su sabor salado. Todos los problemas de que estamos hablando aquí aparecen cuando el riñón está débil.

El sabor que fortalece al riñón es el salado y si no lo recibe suficientemente, se debilita y enferma. Mucha gente cuando empieza a aumentar los alimentos del sabor salado al principio nota más hinchazón del cuerpo, sube la tensión y el colesterol. Eso ocurre porque su cuerpo no tiene suficiente energía vital. Cuando entra un sabor, el cuerpo para funcionar bien y aprovecharlo necesita la misma cantidad de energía vital. Si no la tiene, reacciona al contrario, por ejemplo el riñón en vez de eliminar, retiene líquidos.

Necesitamos más alimentos de alto valor energético.

Dulce

Todas las dietas de adelgazamiento recomiendan reducir o abandonar totalmente la ingestión de cosas dulces. Se las acusa de causar, no solo obesidad, sino también trastornos estomacales. Esta teoría tampoco es correcta. El estómago para realizar sus funciones de digestión necesita el sabor dulce. Un estómago fuerte necesita unas pequeñas cantidades de sabor dulce, pero un estómago débil necesita muchísimo más y además el cuerpo lo pide. Si no lo recibe suficientemente se debilita, se enfría y para protegerse acumula la grasa a su alrededor. Esto le pasa a muchos hombres (ellos nacen con el estómago débil) que no comen dulce. En vez de adelgazar engordan más en la parte superior del abdomen. Suelen tener diarrea, dolor de cabeza en la frente, acidez en el estómago y sienten un aflojamiento del cuerpo.

En Oriente cuando un niño está mal del estómago, tiene diarrea y vomita, se le da agua de arroz. Como tiene el sabor dulce, cuando entra al cuerpo fortalece al estómago y su energía dura endurece las heces así frenando la diarrea.

La miel, aunque es un alimento muy energético, no es buena para todo el mundo. Como tiene el sabor dulce, la miel es saludable para los hombres pero no para las mujeres. Hoy en día muchas mujeres para mantener la línea utilizan sacarina como un sustituto del azúcar. Y en realidad, la sacarina es más dulce que el mismo azúcar y por lo tanto provocara más retención de líquidos, estreñimiento etc....

Agua

¿Cuánta cantidad de agua deberíamos beber diariamente? Se nos recomienda que bebamos unos 2-3 litros. Lo natural es beber cuando uno tiene sed. Hay personas que siempre tienen sed, mientras que otras casi nunca les apetecen beber. Eso depende de los órganos fuertes y débiles de cada uno. Una persona débil de riñón tiene más frío en su interior y por eso su cuerpo no pide mucha agua. Si esa persona bebe mucha agua aunque no le apetezca, su cuerpo se va a enfriar e hinchar todavía más. En cambio, una persona con el riñón fuerte tiene más sed y naturalmente debería beber más.