Síntomas

Síntomas de una excesiva falta de energía vital en ambos sexos

Enfermedades crónicas, cansancio crónico; cólicos crónicos; migraña o jaqueca; dificultad respiratoria; asma; artritis; artrosis; reumatismo; dolor agudo en las articulaciones de los hombros; hormigueo en manos y pies; desmayos; colon irritable; ojeras muy oscuras; mucho frío; escalofríos; ciática; soriasis; nudo y problemas en la garganta; bocio; tiroides; piedras en los riñones y la vesícula; incontinencia urinaria y rectal; trastornos de la menstruación; menopausia; frigidez; estreñimiento/diarrea crónico; anorexia o bulimia; hiperglucemia; mucha obesidad en general; sudor excesivo; hipertermia; arritmia; ineficacia de los tratamientos médicos, quistes, cáncer; mal estar general sin mejoría aparente; aparición de enfermedades sin razón aparente, infarto, virus, parálisis corporal; hiperactividad

mental; locura; epilepsia; embolia; convulsiones; Parkinson; Alzheimer; etc.


Síntomas en la mujer por faltar energía YANG

Caída del pelo; pecas y manchas en la cara; uñas frágiles; dolor en la boca del estómago; sabor amargo en la boca; estreñimiento; hinchazón; obesidad en: bajo vientre, cintura, caderas y cuello; dolores articulares en caderas, codos y tobillos, cervicales; molestias en los ojos; zumbido; vértigo; mareo; afecciones de corazón; hemorroides; varices; problemas en: intestino delgado, garganta, hígado, vesícula, riñón, vejiga, matriz, ovarios, mamas, vagina; hepatitis; infección de orina; dolores renales y en el bajo vientre; mal olor corporal; osteoporosis; diabetes; desarreglos hormonales; menstruación irregular; dificultad para la concepción; anorexia, dificultad en la memorización; cambios de humor repentinos; enfados; tendencia a gritar; miedos; pesadillas;

irritabilidad; etc.


Síntomas en el hombre por faltar energía YIN

Acidez; úlcera del estómago; mal aliento; diarrea o estreñimiento; tos; dolor de cabeza (frente y nuca); pérdidas de memoria; vértigo; vómitos; obesidad en: estómago, vientre y cintura; lumbalgia; hernia discal; caída del pelo; debilidad dental; problemas en: la piel, los oídos, riñón, próstata, vejiga, bazo, páncreas, intestino grueso, pulmón, bronquios, muñeca, rodillas, tobillos; hepatitis; diabetes; colesterol; varices; tensión alta; hemorroides; embolias; infecciones en general; tristeza, miedo; etc.