Ritmo de vida actual y sus consecuencias para la salud

Gracias a las nuevas tecnologías (el ordenador, móviles, Internet, coches, aviones, etc.) se hacen más cosas en menos tiempo. A la vez, hay más exigencias, obligaciones, preocupaciones, etc. En fin, estamos gastando mucha más energía que hace 20-30 años. Lógicamente deberíamos reponer la energía gastada para no sufrir problemas de salud. Pero mucha gente, no entiende que es la energía vital y la importancia que tiene para la salud ni donde tiene que buscarla.


La energía vital, solamente la obtenemos por medio de los alimentos. Y como ahora vivimos de una manera distinta y gastamos más energía que hace años, también necesitamos alimentos distintos, de mayor aportación energética.

Es muy importante entender este tema para evitar futuros problemas de salud

Las personas gastan más energía de la que reponen (por ejemplo, gastan 10, pero reponen solo 7,8 con su alimentación diaria). Cuando la energía está en "rojo", es decir en reserva, su cuerpo para poder seguir funcionando no tiene otra opción que sacar lo que necesita del interior de su propio cuerpo (los huesos, la piel, los músculos, la sangre, etc.) se auto consume. Una vez que ha empezado este proceso, todo el organismo se va debilitando, empeorando el aspecto, apareciendo ojeras (cuanto más oscuras, significa que más frío hay acumulado en el interior del cuerpo).


Nuestro cuerpo siempre intenta recuperar la fuerza aprovechando la energía y las sustancias contenidas en los alimentos. Hasta que no recibe lo que necesita, sigue pidiendo comida creando ansiedad. Para las personas que no se alimentan adecuadamente, comer mucho es la única manera de calmar la ansiedad y de seguir adelante.

Al tener mucho frío en el interior, el cuerpo puede generar fiebre, por lo cual apetecen comidas y bebidas frías, agrada estar en un sito frío y en cambio el calor molesta. El cuerpo sigue enfriándose lo cual se manifiesta a través de síntomas como: cansancio, nerviosismo, ansiedad, escalofríos, dolor, migraña, jaqueca, cólico, artrosis, inflamación, fiebre, angustia, nausea, taquicardia, sofoco, dificultad de respirar, temblor de las manos, convulsión, virus, alergia, asma, en suma - debilidad general.

Cuando llega a esta situación, la mayoría de la gente busca la solución en los medicamentos (todos de sabor amargo y carácter frío) que calman el dolor, la ansiedad, desinflaman, tranquilizan, pero van debilitando al riñón y en consecuencia se retiene líquidos, se hincha, engorda, aumenta la intoxicación, el cuerpo se enfría todavía más, el dolor es más agudo.

Al llegar a este punto, las personas eligen varios caminos:

Tomar medicamentos, y cada vez más cantidades, aceptando que son para toda la vida. En este caso, el cuerpo se va enfriando más y más.


Deciden cuidarse mejor y buscan alternativas, por ejemplo:

· Toman complementos alimenticios como vitaminas y minerales

· Optan por una dieta vegetariana

· Realizan ejercicios fiscos, deportes, etc.

¡Pero Ojo!

- Una dieta vegetariana por muy buena que sea, tiene un hándicap y no es saludable para todo el mundo una dieta con comidas frías, enfriará aun más el cuerpo.

- El deporte mal hecho con excesiva sudoración enfría el cuerpo.

- El peor camino que se puede elegir es el uso de drogas. La droga parece una solución muy rápida de levantar el ánimo y poder seguir adelante, pero sus consecuencia para la salud son devastadoras e innumerables. El carácter de la droga es muy frío y muy amargo, lo cual perjudica enormemente el riñón y otros órganos. Crea adicción de la cual es muy difícil salir. Debilita el órgano de energía - el plexo solar, lo cual tardará en recuperarse.

Las sustancias toxicas contenidas en drogas son muy difíciles de eliminar.

Acelera el envejecimiento.

Una vez creada la adicción, es muy difícil salir de ella sin el apoyo de una alimentación que aporte energía vital y refuerce los órganos.


Qué hacer para recuperar la salud

  1. Comer alimentos energéticos
  2. Comer alimentos según su constitución (hombre- mujer)
  3. Comer poca cantidad y caliente
  4. Ingerir más comidas saladas para ayudar a eliminar (a la vez necesita energía vital)
  5. Moverse físicamente para generar calor
  6. Evitar cosas que enfrían el cuerpo
  7. Conservar la energía vital, evitando el desgate innecesario y descansando lo suficiente