Problemas de salud más comunes

Colesterol

Según la medicina oriental, la causa principal del alto nivel de colesterol es el riñón débil. El riñón desempeña el papel de filtro: elimina todo lo que sobra en la sangre. Cuando está en bajo rendimiento, sube el nivel de colesterol, glucemia, ácido úrico, etc. En este caso, se debería aumentar en la dieta el sabor salado. Pero muchas personas cuanta más sal comen más se hinchan; les sube el colesterol, también la tensión.

Todo esto tiene que ver con no tener la suficiente energía vital en el cuerpo para poder metabolizar bien tanta cantidad de sabor salado y aprovecharlo positivamente. Por esta razón el mejor tratamiento sería consumir un alimento que, además de tener sabor salado también aporte una gran cantidad de energía vital, ayudando así de una manera natural y eficaz a fortalecer el riñón. Con el tiempo baja el colesterol, glucemia, ácido úrico, la tensión alta, etc.

Aunque el tratamiento es correcto, hay que añadir una cosa más. Para tener una buena salud, es fundamental que todos los órganos tengan un buen rendimiento. Entre ellos existen un equilibrio, y mientras uno se pone fuerte hay otro que se debilita. Muchos medicamentos están preparados para tratar solo un síntoma o fortalecer solo un órgano causando a la vez molestias en otros.

Según nuestra experiencia, la manera más natural y de mejores resultados es tratarse con la alimentación Yuk-ki que está formulado tanto para aportar la energía vital como para equilibrar al mismo tiempo todos los órganos débiles según la constitución del hombre o de la mujer.


Diabetes

La causa de diabetes del hombre es distinta que la de la mujer. Así pues los tratamientos también deberían ser distintos.

La diabetes del hombre está relacionada con dos órganos débiles: el páncreas y el riñón. Cuando el nivel de glucemia está alto, la ingestión de dulce lo hace subir todavía más, porque el sabor dulce molesta al riñón que se pone todavía más débil y no puede filtrar bien la sangre. Es la razón por la cual los médicos prohíben dulces. Pero si un hombre diabético no come nada dulce, su páncreas ya debilitado se pondrá todavía peor.

La medicina oriental tiene la solución: los alimentos (las semillas) que contienen un nivel alto de energía vital y dos sabores: dulce para fortalecer al páncreas y salado para fortalecer al riñón. Este tratamiento no solo refuerza a los órganos más débiles sino también fortalece a todo el cuerpo haciendo que poco a poco disminuya el cansancio y la ansiedad, y, por supuesto, el nivel de glucemia.

Es fundamental antes de mandar un tratamiento saber el equilibrio entre los órganos, es decir cuáles están débiles y deben ser reforzados. Si no reforzamos los órganos más débiles, el desequilibrio será mayor.

La diabetes en la mujer no tiene la misma causa y debe ser tratada de una manera distinta.


Migraña

La migraña aparece cuando hay un bajón de energía. Sobreviene dolor y presión en los huesos situados encima de los ojos y en los senos (por ahí pasa el meridiano del órgano de la energía). Como el cuerpo no tiene suficiente energía para mantener todos los órganos y sistemas a un buen rendimiento, intenta conservar la poca energía que tiene y rechaza todo lo que le produce un desgaste innecesario. Por ejemplo, a la persona afectada le molesta la luz, los olores, cualquier ruido, pierde el apetito, no quiere hablar, su cuerpo solo pide tumbarse y la mente dejar de pensar. De esta manera el cuerpo no pierde energía innecesariamente.

Mucha gente no se da cuenta que su cuerpo tiene su propia sabiduría; autocontrol para regular continuamente su funcionamiento según el equilibrio y la cantidad de energía que posea.

Tomar un calmante ayuda al instante (desaparece el síntoma) pero no conduce a la solución del problema.

Formas de engordar

Los hombres y las mujeres engordan de maneras distintas. Engordamos en las zonas del cuerpo que corresponden a los órganos débiles. Un órgano débil para protegerse, es decir, no enfriarse, acumula la grasa a su alrededor. Y así, los hombres engordan más en la parte superior del abdomen y a los lados del ombligo. Las mujeres tienen más grasa en la parte inferior del abdomen, los brazos, las caderas y los muslos. Ambos sexos engordan en la cintura (aparecen lo que llamamos michelines). La forma de engordar nos enseña que el cuerpo del hombre y de la mujer es distinto.

La solución para adelgazar es alimentarse con alimentos energéticos, con los sabores de la constitución de cada uno y moverse más, generar calor especialmente las partes del cuerpo que están frías y por eso tienen más grasa.

Otro dato a tener en cuenta: algunos alimentos calientan el cuerpo mientras otros lo enfrían. Por ejemplo, muchas frutas y verduras tienen un carácter frío y si una persona solo se alimenta de ellos, su cuerpo se enfría, aumenta más la grasa y a la larga también aparecen los síntomas de falta de energía.


Drogas

Todos sabemos que las drogas son muy perjudiciales para la salud. Primero, producen una adicción, y segundo, dañan al órgano de la energía, a veces hasta tal punto que luego es muy difícil recuperarse. Todas las drogas tienen un carácter muy frío, como muchos tranquilizantes. Cuando entran en el cuerpo, lo enfrían. Además aportan una dosis de energía "artificial" y ella hace que el órgano de la energía deje de generar su propia energía: su trabajo está por tanto, suspendido.

Las drogas, debido a su sabor amargo también debilitan el riñón/vejiga y el pulmón/intestino grueso. La consecuencia es tal que todos estos órganos se debilitan de golpe, el cuerpo se enfría en su interior y viene un bajón fuerte con dolores en todo el cuerpo, cansancio, angustia, vómitos, mareo, diarrea. La cara se pone muy pálida o muy oscura.

El tratamiento de una persona adicta debería consistir en fortalecer todo el cuerpo y especialmente el órgano de la energía junto con una correcta alimentación y también ejercicios.


Cólicos

Un cólico ocurre cuando baja la energía causando el enfriamiento y endurecimiento de una parte del cuerpo (siempre que baja la energía, primero sufren los órganos débiles junto con el plexo solar). Para atraer la atención, o lo que es lo mismo, la energía, la zona afectada se inflama, se altera y produce dolor. Si se toma algo energético, se aplica calor y se hacen unos ejercicios suaves, se mejora. Pero si las zonas afectadas no reciben energía, el dolor es todavía más fuerte. Y si el cuerpo no aumenta la energía, con el tiempo los puntos débiles se hacen mayores y se endurecen aun más agudizando los síntomas.

Los cólicos del hombre y la mujer están relacionados con sus órganos débiles. En las mujeres, por ejemplo, se originan en el riñón o en el intestino delgado débil (como en caso de los cólicos durante la menstruación). Pero la causa principal es la falta de energía.


Tensión alta

En la medicina oriental se distinguen tres causas de la tensión alta: el riñón débil, el corazón débil o la falta de energía vital. Cada caso necesita un tratamiento distinto.

Cuando el riñón está débil, el cuerpo se endurece, por ejemplo: los músculos se contraen, las uñas se vuelven duras, la sangre se hace más espesa. Como las venas y arterias pierden la elasticidad y no dilatan, cuando por alguna razón necesita circular más sangre, automáticamente sube la tensión. Si se aumenta el sabor salado, el cuerpo se ablanda, recupera la elasticidad, las venas y arterias empiezan a dilatar mejor y gradualmente baja la tensión. Pero es esencial tener energía vital para realizar correctamente estas funciones, sin ella el riñón no será capaz de metabolizar bien la sal y obtendremos, en vez de los efectos positivos, los negativos.


Artrosis

La causa de la artrosis es la falta de energía vital. El órgano de la energía, el plexo solar, está relacionado con las articulaciones. Cuando no puede mandar la suficiente energía a las articulaciones, se enfrían, se inflaman y se produce el dolor. Lo más común en la artrosis es que el dolor cambie de zona.

La única manera de recuperarse de este problema es fortalecer el plexo solar a través de alimentos energéticos y aumentar el calor del cuerpo tomando bebidas y caldos calientes, y haciendo ejercicios.


Cáncer

Las causas principales del cáncer son: la falta de energía vital y el desequilibrio entre los órganos. Precisamente el cáncer se forma en un órgano que está débil y no genera suficiente energía para mantenerse a la misma temperatura que el resto del cuerpo. En consecuencia, este órgano se enfría y a la vez se enfrían las partes del cuerpo que están relacionadas con él (se enfrían las partes del cuerpo por donde pasa el meridiano de este órgano, por ejemplo cuando el estómago está débil también se enfrían las rodillas, o en caso de riñón débil, aparecen problemas en el tobillo).

En las zonas donde no llega suficiente energía se produce un enfriamiento y puede aparecer un quiste o un tumor. Tanto los hombres como las mujeres, generalmente sufren cáncer en sus órganos débiles (los puntos débiles de su constitución). Los hombres padecen más de cáncer de estómago, páncreas, pulmones, intestino grueso. En cambio, las mujeres, generalmente sufren de cáncer de hígado y vesícula. El cáncer de riñón y vejiga aparece en ambos.

La hepatitis o el cáncer de hígado, tanto en el hombre como en la mujer, tiene causas distintas. Por consiguiente el tratamiento debe ser distinto.

Por eso la alimentación es fundamental. Mientras no sea adecuada, ningún tratamiento tendrá resultado.

La única manera de prevenir el cáncer es alimentar a todos los órganos con los alimentos que contienen energía vital y los sabores que les corresponden manteniendo a la vez el calor del cuerpo.

Un órgano fuerte (caliente) tiene capacidad de generar y atraer energía.

Un órgano débil (frío) no puede ni generar ni atraer energía.


Cansancio crónico

Mientras el cuerpo está vivo, sigue gastando la energía vital para realizar sus funciones (pensar, oír, ver, oler, hablar, sentirse, moverse, digerir, evacuar, mantener relaciones sexuales, mantener las funciones y capacidades de cada órgano, vísceras, los aparatos, etc.).

En la sociedad de hace veinte o treinta años la gente no ocupaba tantas horas del día como actualmente. En aquella época aun no había ordenadores ni teléfonos móviles, la vida no era tan estresante y la gente no se preocupaba tanto.

Pero la situación ha cambiado, por avance de las tecnologías, ya podemos hacer más cosas que antes (o tenemos esa obligación) en menos tiempo, por lo que la sociedad cada vez nos exige más. El organismo necesita bastante energía para poder ocuparse correctamente de tantas tareas. Hoy en día, la mayoría de las personas gastan mucha más energía de la que reponen con su alimentación.

Imaginamos una escala de 1 al 10. Si gasta cada día entre 6-8 puntos de su energía vital y sólo repone entre 4-5, cada día en su organismo se crea un déficit de energía. Si no lo soluciona rápido, el nivel de su vitalidad bajará hasta tal punto, que un día ocurre algo suficientemente grave para darse cuenta de que la energía es esencial para la salud. Esto les pasa a todas las personas que sufren el síndrome de fatiga crónica o distintas enfermedades autoinmunes, crónicas o degenerativas.

La comida de hace treinta años y la de ahora no presentan muchas diferencias, las comidas antiguas eran más naturales (sin aromas artificiales, pesticidas, hormonas…) y por eso más sanas. Pero ambas nos aportan energía en niveles míseros, debido a la cocción, que causa la pérdida de las propiedades naturales y de la energía de los alimentos. A pesar de que actualmente las personas se preocupan por llevar una dieta equilibrada siguen sintiéndose mal, porque gastamos más energía de la que reponemos con nuestra alimentación.

Las personas gastan más energía que antes pero sin embargo seguimos alimentándonos de la misma forma que hace veinte o treinta años. Así es cómo empieza el desequilibro. Con esta manera de alimentarnos el organismo no recibe la cantidad necesaria de energía y el cuerpo no aguanta.

Nuestro cuerpo tiene su propia sabiduría (autocontrol) y cuando baja la energía vital en seguida nos avisa y nos sentimos cansados. Pero la mayoría de la gente no hace caso a su cuerpo y con algunas excusas sigue gastando las reservas. Cuando el cuerpo ya no aguanta más, al final se debilita y enferma. Si no entra energía exterior por medio de la alimentación o el calor, entonces aprovechamos las reservas de nuestro interior para sobrevivir. Esto significa que el cuerpo se empieza a comer a su propio cuerpo, y aunque estamos en el siglo XXI no existe un medicamento que aporte energía vital, en la farmacia no hay solución para el cansancio crónico, la energía vital está solo en los alimentos vivos, no se crea en un laboratorio.

El cuerpo necesita tener suficiente energía vital y mientras la gasta debería reponerla principalmente a través de la alimentación. Pero muchos alimentos que comemos hoy en día son manipulados y por eso contienen muy poca energía o nutrientes vitales. Aunque comemos bastante, nuestro cuerpo no recibe los nutrientes necesarios y se vuelve débil. Y a un cuerpo débil le cuesta digerir la comida, y aprovechar lo positivo y desechar lo negativo aún más. Es un círculo vicioso. Para recuperar la salud y estar sano, debemos saber cómo alimentarnos correctamente. Si aprendemos a mantener la energía vital en equilibrio, nuestro organismo puede funcionar correctamente.

La gente de hoy siempre está cansada porque primero: no sabe alimentarse correctamente, segundo: gasta la energía vital innecesariamente, y tercero: vive según ideas equivocadas (falta de sabiduría).