Niños sanos

Con una alimentación saludable y equilibrada como Yuk-ki contribuye a solucionar problemas de:

  • apetito
  • peso
  • cansancio
  • crecimiento
  • concentración

Igual que el mundo evoluciona y la forma de vida y nuestros hábitos se modifican, nuestra alimentación y la de nuestros hijos debe evolucionar también.

Debemos conocernos mejor para saber cómo hacer frente a nuestras necesidades alimenticias.

Saber interpretar las reacciones de nuestro cuerpo nos ayudará a proporcionarle lo que necesita.

Es una lección imprescindible también para nuestros hijos. Si aprenden a cuidar de su cuerpo alimentándolo y nutriéndolo correctamente, aprenden a vivir con mejor salud y más plenitud: “Somos lo que comemos”.

Queremos crear conciencia de la importancia del saber evolucionar con nuestra alimentación, adaptándonos al medio, entendiendo la lógica de la naturaleza e invitando a conocer y comprobar la eficacia de la fórmula de la alimentación Yuk-ki


La alimentación Yuk-ki ayuda al desarrollo físico y mental de nuestros niños gracias a su elevado contenido de energía vital y nutrición equilibrada. Está elaborado con más de 100 ingredientes naturales y ecológicos (semillas, cereales, frutas, verduras, algas marinas etc.) que conservan todas sus propiedades energéticas y nutritivas.


Un niño está en un continuo proceso de crecimiento físico y desarrollo mental y emocional.Su organismo se está formando: los huesos, los músculos, la piel, el cerebro… Lo más importante en este proceso es una alimentación adecuada que contenga todos los nutrientes necesarios. Cómo nos alimentemos durante la infancia y adolescencia repercutirá en nuestra salud al llegar a ser adultos. Alimentarse bien en estas etapas es una garantía de gozar la buena salud y de prevenir muchas enfermedades más adelante en la vida.

Muchos padres se fijan en los niveles de proteínas, hidratos de carbono, fibra, bacterias saludables, vitaminas y minerales, etc. Piensan que una ingesta recomendada de esas sustancias cumplirá con las necesidades nutricionales de sus hijos.


Si nos fijamos en la información nutricional de los alimentos que solemos consumir, veremos que casi todos contienen esos componentes. Debemos darnos cuenta de que algo todavía falta en la alimentación y el cuidado de los niños porque cada vez nacen más débiles y sufren enfermedades que antes padecían principalmente personas mayores. Se observan en los niños altos casos de obesidad, diabetes, artrosis, fibromialgia y colesterol impensables. Cada vez hay más niños con asma, alergias, hiperactividad, etc. Todo esto es debido principalmente a la mala alimentación y malos hábitos.

Para crecer y desarrollar nuestra capacidad, el cuerpo, además de sustancias como proteínas, minerales, vitaminas, enzimas, etc. necesita obtener diariamente de los alimentos la energía vital y los sabores naturales. Para ello, se requiere una alimentación adecuada y equilibrada que fortalezca los órganos vitales, ya que cada uno es responsable del desarrollo y el estado de distintas partes del cuerpo como también de distintas cualidades intelectuales y habilidades.


Lista de órganos y partes del cuerpo que les corresponden:


Hígado → músculos.

Corazón → sangre, venas y arterias, la circulación.

Bazo y páncreas → masa corporal, carne.

Pulmones → la piel.

Riñones → huesos, tendones, pelo.

Plexo solar → nervios, defensa, fuerza, capacidad.


Lista de órganos y las capacidades mentales que les corresponden:

Hígado: estudiar, organizar ideas, facultad literaria, talento musical y para la pintura.

Corazón: creatividad, talento artístico, curiosidad para investigar, deporte, valor.

Bazo y páncreas: pensar, exactitud.

Pulmones: organizar, dirigir.

Riñones: memorizar, comprensión matemática, inteligencia.

Plexo solar: autoestima, seguridad en uno mismo, gran capacidad y facultades para todo.


Es importante entender que desde cuando nacemos nuestro cuerpo nos pide alimentos que necesita para estar equilibrado.Las necesidades nutricionales de un niño no son las mismas que de una niña, por lo que no les gustan las mismas comidas.Por ejemplo, el niño necesita más el sabor dulce y la niña más el sabor ácido. Si un niño no come dulce, engorda y puede padecer ansiedad por comer. En cambio, la niña subirá de peso si come mucho dulce.

A la hora de comer, los niños eligen distintos alimentos y sabores, ya que el sabor es un recurso natural para distinguir nuestra comida en cada momento. Por algo tenemos cinco papilas gustativas. Los niños suelen tener épocas de comer un alimento de un sabor específico y no otros. Por tanto hay que darles alimentos del sabor que les apetezca en cada momento.


Además, en la actualidad los niños, igual que los adultos, gastan más energía vital que hace 20-30 años. Se ha comprobado científicamente que el esfuerzo mental (estudiar, pensar, imaginar) requiere 32 veces más cantidad de energía que una actividad física. Esa energía gastada necesitan reponerla cada día por medio de los alimentos “con vida”, ya que los alimentos cocinados no la contienen.

El crecimiento físico y el desarrollo de la capacidad mental dependen fundamentalmente del rendimiento de los órganos vitales. Por ejemplo, una de las funciones que desempeñan los riñones es desarrollar los huesos. Por lo que los riñones deben estar sanos y fuertes. Si están débiles, aunque el niño tome mucho calcio y lácteos, su cuerpo no podrá aprovecharlo bien. Para fortalecer los riñones y que logren absorber todo el calcio necesario, no hay que proporcionarle más calcio al organismo, sino aportarle energía vital y alimentos de sabor salado cuando al niño le apetece.


¿Qué ocurre cuando baja la energía?

Aparece el cansancio, baja la temperatura interior conduciendo a la ansiedad, hiperactividad, falta de concentración, nerviosísimo. Síntomas muy comunes en los niños con problemas en los estudios y en el comportamiento. Hay que entender que a los niños con energía muy baja les gusta tomar bebidas frías y comer platos que contienen mucha grasa como pizza, hamburguesa, bollería, etc.

*Síntomas más comunes por falta de energía en los niños y las niñas: cansancio, nerviosismo, ansiedad, cólico, obesidad, alergia, asma, resfriados frecuentes, defensas bajas, dificultad respiratoria, bronquitis, sudor, sinusitis, dolor de cabeza, piel atópica, falta de concentración, mal carácter.

Síntomas generales del niño: debido a una inadecuada alimentación: tos, bronquitis, diarrea o estreñimiento, vómito, excesivo apetito, acidez y ardor en el estómago, pereza.

Síntomas generales de la niña debidos a una inadecuada alimentación: problemas de garganta, ojos, falta de apetito, anorexia, vómito, estreñimiento, infección, intoxicación, enfados, susto, tendencia a chillar.