Edad alimentación y salud

Comer bien no es suficiente para la salud

Cualquier alimento que sea manipulado varias veces pierde sus propiedades naturales y un gran valor de energía vital. Los alimentos cocidos o fritos, aunque saben bien, no poseen energía vital. Esas comidas sirven tan sólo para darle gusto al paladar y si nos nutrimos así se verá afectada seriamente nuestra salud. Un alimento saludable tiene que contener energía vital para dar fuerza y distintos sabores para equilibrar los órganos débiles.

Todos los problemas de salud física, mental y emocional, están relacionados con los órganos, las vísceras y también con sus meridianos.

Necesidades del cuerpo según la edad

Los niños

Para crecer y desarrollar sus capacidades, el cuerpo necesita sustancias como proteínas, minerales, vitaminas, enzimas, etc. Para ello, se requiere una alimentación adecuada. Hoy en día en España, y más aún en Canarias, se observan en los niños niveles de obesidad, diabetes y colesterol impensables.Todo esto es debido principalmente a la mala alimentación: comida rápida, envasada, bollería, etc. Pero, incluso con una nutrición adecuada, en ocasiones, por distintos motivos, el organismo no aprovecha ni desecha todo lo que debiera.

Las causas son muy variadas: el deterioro del alimento por los procesos de cultivo, el almacenamiento o envasado industrial, la utilización de componentes químicos como conservantes, aromas, fertilizantes, etc. Todo esto provoca la destrucción de la energía vital en los alimentos, y como consecuencia perjudica nuestra salud tanto a nivel físico como psíquico.

El crecimiento y el buen funcionamiento de distintas partes del cuerpo no están relacionado sólo con la calidad de la nutrición, sino también, y fundamentalmente, con el equilibrio de los órganos.

Por ejemplo, una de las funciones que desempeñan los riñones es desarrollar los huesos. Por eso los riñones deberían estar fuertes. Si están débiles, aunque el niño tome mucho calcio y lácteos, el cuerpo no puede aprovecharlo bien. Para estar fuertes, lo que necesitan los riñones es energía vital y recibir alimentos de sabor salado.

Lista de órganos y partes del cuerpo que les corresponden:

Hígado → músculos.

Corazón → sangre y la circulación.

Bazo y páncreas → masa corporal, carne.

Pulmones → la piel.

Riñones → huesos, tendones, pelo.

Plexo solar → nervios, defensa, fuerza.

Recomendamos tomar, junto a una alimentación sana, los alimentos Yuk-Ki en dosis adaptadas a los niños, según las edades, ya que la infancia es la época de crecimiento en que las etapas son múltiples y muy diferenciadas y no necesita la misma cantidad un bebé que un niño de cuatro o una niña de once años.

Los adolescentes - Estudiantes

Para estudiar necesitamos utilizar el cerebro. El cerebro es un órgano psicofísico, que gasta mucha más energía vital que el resto del cuerpo. Se consume más energía vital con ejercicios mentales que con ejercicios físicos.

Por esta razón, los estudiantes necesitan constantemente reponer la energía gastada. Si no, el cuerpo se debilita y aparece el cansancio, el nerviosismo, la ansiedad, la falta de concentración, el miedo, la migraña o la jaqueca, el insomnio, la somnolencia, etc.

El cerebro está conectado con todos los órganos a través del sistema nervioso y de los meridianos. Por medio del sistema nervioso regula las funciones básicas neurovegetativas de modo automático y a través de los meridianos las capacidades puramente mentales (pensar, entender, memorizar, imaginar, crear, ordenar, etc.), que tienen a su vez una directa relación con los órganos.

Por ejemplo, la capacidad de memorizar está relacionada con los riñones. Cuánto más fuertes estén, mejor memoria se obtiene. Cada vez aumentan más los casos de pérdida de memoria, debido al enfriamiento de los riñones. Por ello es fundamental mantenerlos bien cubiertos y no ingerir demasiadas cosas frías.



Adultos

Una persona joven tiene más vitalidad y capacidad para recargarse de energía vital que una persona adulta. Con el paso del tiempo, baja el rendimiento de todos los órganos conduciendo a distintas dolencias o enfermedades. Cuando nos estamos acercando a los 40, tenemos que cuidarnos aun más que antes. En esta edad empezamos a sentirnos distintos, con menos fuerza. La causa principal es el debilitamiento del plexo solar, órgano de la energía, y de los riñones, muy relacionados con él. El plexo solar es similar a un generador eléctrico: con la energía vital que obtiene de los alimentos, de la respiración y del calor, que se produce por el movimiento, genera su propia energía y la reparte por todo el cuerpo. La energía sobrante, la almacena en los riñones.

Si los riñones están sanos, después de debilitarnos por hacer un esfuerzo físico o metal muy intenso, en seguida nos recuperamos. Pero si están débiles, nuestro cuerpo busca la manera de reponer toda la energía gastada, entonces emite señales y nos ponemos muy nerviosos, hiperactivos, para generar la energía a través del movimiento y del calor, o bien nos produce ansiedad y unas ganas de comer compulsivamente para obtener la energía de los alimentos. Por esta razón, muchas personas sufren de ansiedad alimenticia. Entenderlo puede rebajar la angustia generada por la ansiedad o los trastornos anoréxicos o bulímicos.

Simplemente, reequilibrando la energía vital, estas reacciones cederán de modo fácil, natural. Esta es la causa por la que los regímenes dietéticos suelen incluir estimulantes que simulan el efecto de la energía vital para reducir la ansiedad, pero al ser solamente una simulación, termina por causar el temido "efecto rebote". Es necesario obtener la energía de forma natural y real. Y la encontramos a nuestra disposición en los nutrientes naturales que no están preparados con calor, que poseen todo su valor nutricional y energético. Pero es muy complicado, desagradable y peligroso comer sólo alimentos crudos.

Nuestro producto proporciona toda esa energía vital de modo práctico, saludable y seguro. Se conserva durante un tiempo prolongado y podemos tener en casa un alimento ecológico, 100% vegetal, portador de energía vital obtenida de más de 100 clases de materias primas, siempre listo para tomar, y al alcance de cualquier consumidor.

En la mediana edad, normalmente empezamos a prestar más atención a la nutrición y salud en general. Tenemos más ganas de ponernos en forma, quitarnos algunos kilos que nos sobran y mantener la belleza y la juventud. Es un momento muy importante de la vida en el que si aprendemos a cuidarnos correctamente, disfrutaremos y aprovecharemos mejor el tiempo que nos queda.

Lo primero que tenemos que cuidar es la alimentación, fuente principal de energía. Es fundamental conocer los sabores que su cuerpo necesita. Si la alimentación que sigue es contraria a su constitución, puede provocar un gran desequilibrio en todo el cuerpo.

En esta edad también es esencial moverse más, descansar cuando notamos que no podemos seguir trabajando, evitar el estrés, el cansancio, todo lo que nos enfría el cuerpo y nos priva de la energía.

Si no tomamos suficiente cantidad de alimentos de sabor salado, los riñones, la "batería" de nuestro cuerpo, se debilitan y pierden la capacidad de almacenar la energía. A su vez, se debilita el órgano de la energía: el plexo solar. En consecuencia el cuerpo se enfría, tiene dificultades de eliminar los desechos metabólicos y los líquidos, y se hincha, aparece el estreñimiento, la obesidad, la cintura y el abdomen se inflaman; sube la tensión, el azúcar y colesterol; aparecen las lumbalgias, los dolores de cabeza, de espalda, de hombros, de cervicales, las hernias discales, los problemas del aparato reproductor, el cansancio; baja la fuerza sexual... En resumen, aparecen los "achaques" de la edad.

La solución está en nutrirse con alimentos de alta potencia energética, que estén bien seleccionados para que sean los combustibles de cada órgano, especialmente de sus órganos más débiles. Esto se consigue por medio de los sabores: ácido, áspero, amargo, dulce, picante y salado. Cada sabor fortalece a un órgano.

Alrededor de los 45 años hay que aumentar el sabor salado, que fortalece los riñones, siempre que consumamos alimentos altamente energéticos. Porque si aumentamos el sabor salado y los alimentos que ingerimos no llevan suficiente energía vital, los riñones no son capaces de asimilar bien la sal y en vez de obtener resultados positivos provocaremos efectos negativos en nuestro organismo, como la hinchazón, la subida de tensión, etc.

Para reforzar los órganos débiles y equilibrar el organismo recomendamos a las personas de edad media ingerir una alimentación equilibrada basada en los principios Yuk-ki


Personas mayores

Mientras nos estamos haciendo mayores, poco a poco, baja el rendimiento de los órganos y sus funciones: disminuye la vitalidad, nos cansamos más rápido, aparece la falta de memoria, el mareo y el vértigo, la caída del pelo, debilidad en los dientes, huesos, oídos, la vista cansada, se duermen las manos y los pies, lumbalgias, pérdida de tono y masa muscular, reuma, artritis y artrosis, infecciones, diabetes, tensión alta, colesterol, impotencia, etc. Es normal que, si no nos cuidamos bien, cuando somos mayores, se agudicen los síntomas que hayamos tenido antes y, especialmente, los síntomas relacionados con la falta de energía vital. Por lo que hay que prestar suficiente atención al plexo solar (como administrador de energía), y a los riñones (como almacén de energía).

En esta edad es esencial evitar el estreñimiento. Si no eliminamos las sustancias nocivas, el cuerpo se intoxica por la absorción de sustancias que el organismo ya intentó desechar. Poco a poco, las paredes del colon se van recubriendo de capas de desechos cada vez más gruesas y duras, incapacitando la absorción de sustancias nutritivas y cerrando el espacio para el tránsito intestinal. A la hora de defecar, si hacemos mucha fuerza en el vientre, sube la tensión en todo el cuerpo, incluso en la cabeza. Si las arterias de la cabeza están frágiles por la baja energía del corazón pueden romperse (sobre todo si se esclerosan por mala filtración de la sangre en los riñones) y provocar problemas como embolias, edemas, derrames cerebrales, "ictus" o infarto cerebral.

La manera de evitar este problema consiste en:

- Alimentarse correctamente: para recuperar energía vital y reforzar los órganos débiles.

- Aumentar el sabor salado: a las personas mayores les gusta mucho la comida bien salada porque su organismo se lo pide para mantener un buen funcionamiento de los riñones. Hay que tener en cuenta que para poder metabolizar una cantidad importante de sabor salado, se necesita tener suficiente energía vital. Si no, el organismo va a reaccionar de manera negativa, por ejemplo en vez de eliminar los líquidos, va a retenerlos.

- Comer poca cantidad: el cuerpo necesita alimentarse para sobrevivir y funcionar. Digerir es un gran trabajo y el cuerpo necesita energía para la digestión: cuanto más comemos, más energía necesitamos. Una persona joven tiene más fuerza y aunque ha comido mucho, puede digerir sin problemas. En cambio, una persona mayor que ya tiene poca energía vital si come mucho, gasta la mayoría de la energía que posee y se debilita por todo. Si comiera poca cantidad, gastaría mucho menos, y lo que sobra lo conservaría para hacer otros trabajos.

Lo ideal para las personas mayores sería comer poca cantidad de alimentos y que sean muy energéticos (no es lo mismo que calorías). De esta manera, el cuerpo se podrá mantener mejor.

- Moverse lo más posible: al moverse, se genera calor en el interior y se mejora la circulación de la energía y la sangre. A la vez se estimulan los procesos metabólicos: la digestión, eliminación de tóxicos y desechos, la circulación linfática, las articulaciones, los músculos que protegen a los huesos frente a caídas y evitan roturas, etc. Se mejora la condición física de todo el cuerpo.

- Evitar el frío: el frío es la causa principal de la mayoría de los problemas de salud. El cuerpo de una persona mayor generalmente tiene más frío en el interior por la falta de energía. Por eso, las personas mayores sufren más dolores: lumbago, artrosis, reuma, angustia, tensión alta, hinchazón, hormigueo, se les duermen manos y pies, etc. Por lo tanto, es importante evitar todo lo que produce frío: comidas frías, bebidas frías, bañarse en agua fría, aire acondicionado, el aire frío y la humedad, sudar mucho, comer mucho, moverse poco, no abrigarse.

Muy importanteEste artículo no es ninguna guía para aplicarse un tratamiento, especialmente en casos de una enfermedad grave. No nos responsabilizamos de la interpretación errónea de los principios con los que trabajamos los profesionales yuk-ki por parte de las personas que deseen llevar a cabo una alimentación según nuestras teorías sin el adecuado asesoramiento profesional. En caso de tener alguna duda y necesitar ayuda de nuestros profesionales le facilitamos el siguiente número de teléfono: 902104624 Insistimos en que personas que padezcan enfermedades graves, crónicas o terminales deberán llevar un seguimiento profesional.